Las hipotecas para jóvenes tienen una serie de condiciones más beneficiosas que las diferencian del resto de préstamos hipotecarios. Aunque cada entidad ofrece unas condiciones específicas, existen ciertas características generales que suelen aparecer en todas ellas.
En primer lugar, las comisiones suelen ser más bajas que en el resto de las hipotecas. Lo más habitual es que no se aplique comisión de apertura, ni tampoco de subrogación ni amortización. Gracias a ello, resulta más rentable amortizar la hipoteca a lo largo de la duración del préstamo para disminuir la carga hipotecaria.
Plazo de amortización especial para jóvenes
En esta misma línea, el plazo que se te concede para devolver el dinero suele ser más largo que en las hipotecas estándar. No es lo mismo solicitar una hipoteca con 30 años, que con 50, ya que se dispone de más tiempo hasta alcanzar la jubilación, momento en el que los ingresos suelen disminuir. El plazo de amortización podría superar los 30 años, pudiendo incluso llegar hasta los 40.
Por otro lado, los productos asociados a estas hipotecas tienen bastante peso. Si contratas la hipoteca junto con, por ejemplo, un seguro de vida, de hogar y/o de salud, probablemente las ventajas del préstamo sean mayores.
Requisitos para acceder a una hipoteca joven
Si deseas solicitar una hipoteca joven, existen una serie de requisitos que has de cumplir para que las entidades financieras te la concedan.
- Disponer de un empleo estable: aunque al ser joven posiblemente lleves poco tiempo en el mercado laboral, es probable que la entidad financiera te exija que cuentes con empleo fijo. Si además tienes antigüedad, o estás trabajando en sectores que cuentan con estabilidad, tendrás más posibilidades de que se te conceda.
- Percibir un buen salario: contar con un empleo estable no es suficiente. También deberás recibir un sueldo óptimo para que te permita hacer frente al pago de la hipoteca. Por lo general, te pedirán que cobres al menos el triple de lo que cuesten los plazos mensuales correspondientes.
- Disponer de ahorros: es imprescindible que cuentes con una serie de ahorros para así poder abonar el costo que no se puede financiar en el banco, es decir, el 20% del total del precio del inmueble más el importe de la compraventa. Necesitarás contar, por lo tanto, con unos ahorros que supongan más o menos el 30% del importe de la vivienda.
- No tener ningún tipo de deudas: o bien que no sean muy altas, siempre en comparación con tu sueldo.
Ventajas de una hipoteca joven
Como ocurre con todos los productos y servicios financieros, cada entidad suele presentar unas condiciones concretas. De todas formas, si eres menor de 35 años y deseas solicitar una hipoteca joven, casi todas las entidades te podrían ofrecer las siguientes características:
- Menos comisiones. Tal y como comentamos anteriormente, las hipotecas jóvenes no suelen tener comisiones de apertura, e incluso a veces tampoco comisiones por amortización anticipada o por subrogación.
- Más flexibilidad. Lo más seguro es que si eres menor de 35 y solicitas una hipoteca joven puedas negociar unas cuotas más bajas al menos durante los primeros años.
- Si la solicitas con tu pareja, tendrás más facilidades. Si solicitas una hipoteca joven junto a tu pareja, tendrás más posibilidades de que te la concedan que si lo haces por tu cuenta. Esto se debe a que seréis dos titulares, por lo que el riesgo que corre la entidad es más bajo que en el caso de ser solamente uno. Esto también puede conllevar mejores condiciones.
- Mayor financiación. Las entidades financieras suelen ofrecer incluso hasta un 80% o más de financiación sobre el importe total del costo de la vivienda.



