Una de las principales tareas del Banco de España es supervisar e inspeccionar a las entidades financieras que operan en el país. Para ello, utiliza distintos mecanismos e instrumentos. La CIRBE es uno de ellos y lo usan para localizar y tener bajo control los préstamos que los bancos conceden a sus clientes.
La CIRBE es una gran base de datos que recoge la información de los préstamos, los créditos, los avales y las garantías que las entidades financieras mantienen con sus clientes. Y es importante recalcar que la Central no es un registro de morosos, aunque contenga información relevante sobre la situación financiera de los clientes.
Cada mes y de forma agregada, la CIRBE facilita a las instituciones financieras la información de las personas cuyo riesgo acumulado supere los 1.000€, según informa el Banco de España. La base de datos es accesible por todas las entidades, así que recuerda que si firmaste un préstamo con un banco el resto de bancos lo sabrá en 2 o 3 meses como máximo.
De hecho, cualquier persona puede acceder de manera gratuita a la información registrada en la CIRBE sobre sí mismo. Pero como es un fichero confidencial no podrás obtener información sobre otros ciudadanos o personas jurídicas.
¿Podemos solicitar nuestro informe de la CIRBE?
En primer lugar, debemos tener en cuenta que esta información es, a la vez, pública y confidencial. ¿Qué quiere decir esto? Pues que, por un lado, es posible acceder a ella gratuitamente cuando se refiere a uno mismo y, por otro, no está permitido acceder a la información de otros clientes. Por tanto, solo podrán solicitarla:
- Cualquier persona física o jurídica, que podrá conocer los datos declarados a su nombre accediendo a la solicitud de informes de riesgos por los titulares y realizando una solicitud de informe de riesgos.
- Cualquier entidad declarante o intermediario de crédito inmobiliario (art. 4.5 de la Ley 5/2019), que podrá pedir información concreta de un titular si este le solicita una operación de riesgo o figura como obligado al pago o garante.
¿Cómo puede influir la CIRBE en nuestra hipoteca?
Como imaginarás, el fichero también es clave para las entidades que conceden préstamos hipotecarios. Cuando solicitas una hipoteca, una de las primeras operaciones del banco será consultar la CIRBE para conocer el riesgo que supone prestarte dinero.
Más allá de la estabilidad de tu empleo o de tu negocio, el riesgo que asume el banco prestándote dinero para comprar una casa está relacionado con las deudas que ya tienes en marcha, puesto que afectan a tu capacidad de pago. Las deudas se acumulan y debes ser capaz de devolver todo el dinero prestado.
No aparecer en el fichero de la CIRBE durante una consulta no significa que tus datos se hayan eliminado: solo dejan de figurar en el llamado registro de deudas vivas porque no tienes deudas en curso. De hecho, todos los ciudadanos cuentan con un historial deudor que puede ser consultado por cualquier entidad financiera.
Lo más probable es que tu historial, además de tu situación deudora actual, sea analizado a la hora de estudiar la hipoteca que quieres para comprar tu nuevo hogar. Y recuerda que, desde la Ley 44/2002 de Medidas para la Reforma del Sector Financiero, las entidades no necesitan tu permiso para acceder a la base de datos de la CIRBE, si bien deben informarte por escrito de su derecho a acceder a esta información.



